16 de Junio de 2004
Después de tantas horas,
de tantos días de estar lejos de ti,
hoy he vuelto a escuchar tu voz,
pensé que ya no te necesitaba,
que ya no quería volver a verte,
pero como siempre, resultó siendo que no era cierto,
al escucharte deseé que estuvieras aquí conmigo,
sentir tu presencia tan cerca pero a la vez tan lejos.
Sé que aveces puedo ser muy molesto,
al preocuparme tanto por ti,
pero debes comprender que te quiero,
debes comprender también, que no aguanto tanta soledad por estos días,
que la muerte me está esperando en el banco vacío que hay en el parque,
que estas lágrimas no van a conocer esta fría realidad jamás,
pero sobretodo, soy yo el que debo comprender que no existes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario