Mayo 16 de 2002
No te escuché salir,
no sé que hora era,
ni sé que día fue,
solo sé que estaba lloviendo,
que de repente todo se tornó en silencio,
no sé dónde estás,
no sé si tu soledad quedó atrás.
Ya aquí tu apuro dejó en las paredes tu aroma,
las flores de la mesa preguntan por ti,
yo ya no puedo esconderme,
ya no duermo ni atrapo sueños,
algún día espero que vuelvas,
mientras tanto te esperaré... como siempre.
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